Entre tanto ‘Clásico’, ‘Superclásico’, ‘Partido del Siglo’ y mierdas varias han aparecido en escena dos personajes para animar aun más los partidos que van a enfrentar al Madrid y al Barcelona. Para los que no lo sepan, hablo de Gerard Piqué y de su rebautizado Piquetón, haciéndole sombra al miembro de aquel monje ruso llamado Rasputín, cuyo miembro tiene tanto valor que está guardado en formol en algún lugar del planeta.
Quiero hablar de esto porque lo que ha hecho Piqué ha sido poner en mal lugar a la mayoría de los hombres que copan esta enorme piel de toro llamada España, pienso en las conversaciones que tendrán las parejas al contemplar la instantánea del jugador culé en el aeropuerto mientras aguardaba la llegada de su amada. Las conversaciones serían algo así:
NOVIO: Uy cariño, eso no puede ser real, eso es un efecto óptico que le hace el pantalón…
NOVIA: Sí cariño, lo que tú digas…
NOVIO: Y además, cómo puede llevar eso así, le daría un derrame cerebral al llevar tanta sangre concentrada en esa parte del cuerpo…
NOVIA: Sí cariño sí…
NOVIO: Además, eso es Photoshop seguro…
NOVIA: Que sí cariño que si…
En el fondo, todos esos hombres, en su foro interno no pueden negar la evidencia, saben que eso es real y que su novia tiene ahora mismo en mente el miembro del central del Barcelona y que no lo va a poder olvidar fácilmente.
Pero ellas, pensarán en Shakira, envidiarán la suerte de ella aunque con algo de maldad pensarán, “por lo menos ella no se podrá sentar en algunos días”, y así mientras llega la hora de la final de copa, la gran mayoría de parejas de España lamentarán el momento en que decidieron leer juntos la revista Cuore.





